viernes, 24 de enero de 2014

LA MAYORDOMIA DE NUESTRO ANIMO SEGUNDA PARTE

La semana pasada estuvimos hablando de la mayordomía de nuestro ánimo y vimos que la palabra de Dios menciona no solo la palabra ÁNIMO como tal sino varios tipos de ánimos que podemos tener y que nos pueden llevar a ser buenos o malos mayordomos de esta actitud.
Hablamos que en la palabra de Dios nos dice que debemos evitar tener:
ANIMO AMARGADO que nos hace vivir destrozados, destruidos y entristecidos, ANIMO ANGUSTIADO que nos roba la fe, nos inquieta y nos llena de ansiedad y ANIMO ALTIVO que nos llena de orgullo, altivez que nos lleva a caminar en soberbia y falta de humildad.
Y por el contrario debemos esforzarnos por tener:
ANIMO QUE BUSCA DE DIOS que nos levanta para edificar, avanzar y no rendirnos, ANIMO VOLUNTARIO que se esfuerza por amor al Señor que tiene motivaciones en el corazón que agradan al Señor y ANIMO EN EL CORAZON EN LOS CAMINOS DEL SEÑOR que nos motiva a buscar la santidad en nuestra vida
Hoy continuaremos hablando que dice la biblia del ánimo:
Primero veremos que podemos tener:
1.    ANIMO CORROMPIDO: en el libro de  Hechos 14:2: “Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos.” Nosotros podemos corromper los ánimos de otros, cuando hay personas a nuestro lado que están animadas, luchando y felices podemos corromper esos ánimos y destruir los buenos deseos y sueños de los demás para que hagan y piensen como nosotros queremos.
2.    ANIMO CANSADO:  En el libro de Hebreos 12:3: Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”, el ánimo cansado es aquel que nos hace desmayar, podemos comenzar algo bien y con mucho entusiasmo pero luego  nuestro ánimo se puede cansar hasta hacernos desmayar y perder todas las fuerzas, lo mejor es considerar la vida de Jesús que sufrió y padeció, nadie ha padecido más que El, el ánimo cansado es el que abandona y se rinde,  en todo momento debemos de considerar la vida de Jesús y todo cuanto el padeció y la victoria que luego el tuvo, nuestros ánimos no se cansarán ni desmayarán.
3.    DOBLE ANIMO Este punto es sumamente importante porque el ánimo puede doblarse o sea dividirse en dos y eso nos lleva a quitar de nosotros las transparencia y la sinceridad, tener doble animo es hacer una cosa y pensar otra o decir una cosa y hacer otra, en el libro de   Santiago 1:8: El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. Y  Santiago 4:8: Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” el dobles de ánimo puede traer muchas dificultades a nuestra vida, nuestra manera de ser debe ir en armonía con lo que decimos, hablamos y actuamos, el dobles de ánimo no trae bendición y el corazón se contamina y perdemos la bendición. Recordemos la palabra que nos dice que de una misma fuente no puede brotar agua dulce y agua amarga de la misma manera una persona de doble animo no puede caminar en dos caminos.
La palabra de Dios nos exhorta y anima a tener:
1.    TENER BUEN ANIMO “ Hechos 27:25: Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.”, tener buen ánimo es confiar en Dios, esperar en sus promesas y en Su misericordia tener buen ánimo en nuestro corazón nos ayudará a ver las cosas de otra manera y confiar en lo que Dios nos ha prometido, confiar en sus promesas.
2.     ANIMO PRONTO: 1 Pedro 5:2:” Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto”, el ánimo pronto es un ánimo dispuesto, una actitud de vida que no espera a que le digan las cosas sino que hace y se adelanta, tener animo pronto es hacer las cosas a tiempo y fuera de tiempo, el ánimo pronto nos impulsa a estar activos o activas y a estar siempre dispuestos a hacer lo que Dios nos ponga a hacer y no esperar por cumplir Su voluntad, dejando así el desanimo, la pereza, la tibieza de corazón.
3.    TENER ANIMO: para terminar hablamos de tener ánimo, cuantas veces repetimos la frase “hay que tener animo” pero eso no solo depende de lo mucho o de lo poco que esté al alcance de nuestras manos, el tener ánimo puede hacernos salir de donde estemos y avanzar en el libro de Nehemías 4:6 dice “Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar.” Si tenemos ánimo podemos lograr muchísimas cosas, las cosas funcionarán en el libro de Nehemías dice que edificaron el muro y toda la muralla fue terminada a la mitad de su altura porque el pueblo tuvo ANIMO para trabajar, parece sencillo de aplicar a nuestra vida pero tener animo puede marcar la diferencia entre una ida de bendición o una vida de frustración.
Pidamos al Señor que en nuestro caminar diario tengamos:
Un ánimo que busque a Dios, animo voluntario, animo en los caminos del Señor, a tener buen ánimo, animo pronto y tener animo en todo lo que hagamos.  Si una de las batallas que tenemos internamente es la depresión, el desanimo, la falta de fuerzas, se nos quitan las ganas de trabajar, de hacer cosas, levantarse por las mañanas es un gran esfuerzo, pidamos al Señor que nos de ánimo y veremos muchos cambios en nuestra vida.
Finalmente recordar esa canción de hace muchos años que dice:
EH! Tu anímate El Señor está contigo!!!


Próxima semana hablaremos de la mayordomía de nuestros talentos.

viernes, 17 de enero de 2014

LA MAYORDOMIA DE NUESTRO ÁNIMO 1RA. PARTE

De todo lo que Dios nos ha dado hemos de dar cuenta porque nada de lo que tenemos nos pertenece, asimismo como los bienes materiales, las emociones, el tiempo, el trabajo, etc. También tenemos en nosotros una actitud que puede ser determinante para poder tener éxito en nuestra vida y en todo lo que hacemos y es NUESTRO ANIMO.
Qué es el ánimo? La palabra ánimo viene del latín ANIMUS que significa DAR VIDA, fuerza moral, llenar de vida algo. Pero cómo puede ser que yo pueda ser buen o mal administrador del ánimo que Dios me ha dado?? Si, podemos administrar bien nuestra actitud ante la vida diaria, podemos tener fuerza, vida, alegría, en todo lo que hacemos o podemos tener desanimo que es amargura, dolor, tristeza, debilidad y en nuestro diario vivir. 
La palabra de Dios menciona varias veces la palabra ánimo y describe que podemos usar nuestro ánimo para mal o para bien.
Si somos malos administradores de nuestro ánimo este puede ser:
1.    ANIMO AMARGADO: en el libro 2 de Samuel 17:8 dice “Tú sabes que tu padre y los suyos son hombres valientes, y que están con amargura de ánimo, como la osa en el campo cuando le han quitado sus cachorros 2da. Samuel 17:8.  Podemos tener ánimo amargado, vivir en angustia, dolor, tristeza, aspereza, el ánimo puede ser amargado y usar su fuerza para destruirnos a nosotros mismos y destruir a los que están alrededor nuestro.
2.    ANIMO ANGUSTIADO:  Proverbios 18:14: dice “El ánimo del hombre soportará su enfermedad; Mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?” El ánimo angustiado en nosotros trae ansiedad, angustia, duda, desesperación, inquietud, falta de paz.
3.    ÁNIMO ALTIVO:  Proverbios 28:25: dice “El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará.”Esté animo también puede destruirnos el ánimo altivo en una persona será un ánimo orgulloso, soberbio, falto de humildad, arrogante y altanero. Traerá contiendas a nuestra vida.
4.    Y así podríamos seguir hablando del mal usar o administrar nuestro ánimo, la palabra de Dios no solo habla del ánimo AMARGADO, ANGUSTIADO Y ALTIVO, también haba del ANIMO CORROMPIDO, POCO ANIMO, ANIMO INCONSTANTE, DOBLE ANIMO que veremos la próxima semana.
Hoy hablaremos de tres formas que la palabra del Dios nos dice de cómo debería ser nuestro ánimo, la próxima semana veremos otras 3:
1.    ANIMO EN BUSCA DE DIOS  1 Crónicas 22:19: dice “ Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestros ánimos en buscar a Jehová vuestro Dios; y levantaos, y edificad el santuario de Jehová Dios”  Como primera cosa debemos tener un ánimo que busque a Dios, en esta escritura dice que el ánimo que busca a Dios es un ánimo que lleva a la persona a levantarse, a no rendirse, a avanzar, a edificar, el ánimo que busca a Dios no se detendrá ante las adversidades, no sucumbirá ante los tropiezos es una ánimo que edifica y no destruye, contrario al ánimo amargado.
2.    ANIMO VOLUNTARIO 1 Crónicas 28:9: dice  “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos.” Debemos orar al Señor por tener un ánimo VOLUNTARIO, el ánimo voluntario es caminar y hacer las cosas con voluntad, no hacer las cosas por hacerlas, no haciendo una cosa pero pensando otra, el ánimo voluntario busca ser perfecto de corazón delante del Señor, no por fuerza ni por obligación sino por amor al Señor, Dios escudriña nuestros corazones y entiende las intenciones de nuestro corazón y el por qué hacemos las cosas, el ánimo voluntario se esfuerza y trabaja no importa lo que nos toque hacer en el día a día lo haremos con alegría y con fuerzas.
Y para terminar por hoy hablando de cómo administrar bien nuestro ánimo vamos al tercer tipo de ánimo.
3.    ANIMAR EL CORAZON EN LOS CAMINOS DE JEHOVA
2 Crónicas 17:6: “Y se animó su corazón en los caminos de Jehová, y quitó los lugares altos y las imágenes de Asera de en medio de Judá.” Nosotros podemos animar el corazón en los caminos del Señor, este un ánimo que nos lleva hacia la santidad, caminar en los caminos del Señor es apartarnos del mal, apartarnos de todo pecado, de todo aquello que nos aleja de la voluntad de Dios para  nuestra vida.

Como podemos ver a veces podemos decir no tengo ánimo o estoy animado, pero si escudriñamos la palabra de Dios podemos ver que el ánimo va mas allá de ser una palabra, una actitud o un estado en el que podemos vivir, el ánimo en nosotros puede ser para bendecir o para maldecir nuestras vidas y las de otros.}
Recordemos evitar tener:
1.    ANIMO AMARGADO que nos hace vivir destrozados, destruidos y entristecidos
2.    ANIMO ANGUSTIADO que nos roba la fe, nos inquieta y nos llena de ansiedad
3.    ANIMO ALTIVO que nos llena de orgullo, altivez que nos lleva a caminar en soberbia y falta de humildad.
Y por el contrario esforcémonos por tener:
1.    ANIMO QUE BUSCA DE DIOS que nos levanta para edificar, avanzar y no rendirnos
2.    ANIMO VOLUNTARIO que se esfuerza por amor al Señor que tiene motivaciones en el corazón que agradan al Señor
3.    ANIMO EN EL CORAZON EN LOS CAMINOS DEL SEÑOR que nos motiva a buscar la santidad en nuestra vida.
La próxima semana continuaremos hablando de la mayordomía de nuestro ánimo y de otros tipos de ánimo en nosotros que nos llevarán a ser buenos o malos administradores de esta actitud en nosotros.


viernes, 10 de enero de 2014

LA MAYORDOMIA DE NUESTRO AÑO

Hoy continuaremos hablando de Mayordomía, esa área de nuestra vida que nos ayuda cuidar de todo lo que Dios nos ha dado y a valorar cada cosa que está en nuestras manos. 
Para comenzar este año hoy trataremos un tema que va de acuerdo al tiempo que estamos viviendo, estamos comenzando el año, tenemos un año nuevo del que hemos gastado muy pocos días y podemos aprovecharlo al máximo.  AL inicio del año muchas veces nos hacemos muchos propósitos, hacemos planes y tenemos sueños por realizar, pero tristemente cuando llegamos a finales de diciembre volvemos nuestra mirada hacia atrás y tristemente darnos cuenta que en el camino se fueron quedando esas metas y propósitos y poco hemos llevado a cabo de lo que nos hemos propuesto.
Hoy hablaremos de 4 consejos que la palabra de Dios nos da para aplicar a nuestra vida y que en este año  todo nos vaya bien y logremos hacer más cosas que el año que pasó:
1.  VISION PARA SABER A DONDE IR: En el libro de Proverbios 29:18 dice “Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena, pero bienaventurado es el que guarda la ley”. En nuestra vida debemos de tener visión, pedir a Dios que nos muestre dónde vamos y qué queremos lograr, en base a la visión que tengamos podremos definir metas a largo, mediano y corto plazo, que con el día a día iremos logrando alcanzar, cuando no tenemos visión dice la palabra de Dios que el pueblo de desenfrena, la descripción para desenfrenarse es caminar sin rumbo, puede que vayamos hacia adelante pero sin saber dónde vamos o ir hacia atrás o dar vueltas en un mismo punto, pedir al Señor visión para este año es caminar recto y seguro hacia determinadas metas y poco a poco ir alcanzándolas con Su dirección y sabiduría.

2.  HACER PLANES Y PONERLOs EN MANOS DE DIOS: El siguiente consejo que nos da la palabra está en Salmos 37:23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino.” Una vez que hemos pedido visión al Señor podemos hacer planes y escribirlos, a veces puede parecer una pérdida de tiempo, pero Dios bendice al que planifica, en esta escritura dice que por EL Señor son ordenados nuestros pasos y el aprueba nuestro camino, a veces tenemos visión y empezamos a hacer planes pero olvidamos presentarlos al Señor para que El los apruebe y los ordene, nos proponemos cosas que no están de acuerdo a la voluntad o el tiempo de Dios y no las alcanzamos porque todavía no es Su tiempo, sin embargo si vamos al Señor presentando nuestros planes y metas cada día, el ordenará nuestro camino, cambiará algunas de las cosas, quitará otras y estaremos seguros que estamos caminando de acuerdo a Su voluntad, caminar bajo la dirección y aprobación de Dios en todo lo hacemos nos dará paz en nuestro caminar, prosperará todo lo que vamos haciendo y nuestro tiempo será aprovechado sabiamente.

3.  PONER POR OBRA LA PALABRA EN NUESTROS PLANES: Muchas veces podemos hacer los dos pasos anteriores, podemos tener visión y saber donde queremos ir, podemos orar para que Dios ordene nuestro caminar pero en el camino nos olvidamos de alinear nuestros deseos y propósitos fuera de la palabra de Dios y muchas veces no logramos lo que deseamos porque caminamos fuera de Su palabra y buscamos el consejo de Dios en el libro de  1 Crónicas 22:13:” Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes.” Las palabras esfuérzate, cobrar animo, no temer ni desmayar en nuestro caminar vienen después de cumplir con la condición anterior que es cuidar de poner por obra la palabra de Dios, caminar a la luz de la palabra de Dios requiere esfuerzo, dedicar un tiempo en nuestro día para poder leer Su palabra, y no solamente leerla sino meditarla, meditar en la palabra de Dios es leerla, escudriñarla, profundizar en una frase una historia de la biblia nos abrirá nuestros ojos espirituales para poder entender mejor lo que EL Señor quiere decirnos .

4.  CONTEMOS NUESTROS DIAS, NO ESTAREMOS AQUÍ ETERNAMENTE: Hay una escritura que cada cierto tiempo deberíamos recordar y volver a grabar en nuestro corazón está en Salmos 90:12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.” Un dia haciendo un ejercicio con algunos días leimos este versículo y empezamos sacar la cuenta de nuestra vida no en años sino en días y muchos de los niños y jóvenes y yo misma quedamos sorprendidos al ver que contando nuestros días podemos ver que no tenemos mucho tiempo en esta vida, algunos pensando en que un hombre puede llegar a vivir hasta los 80 años vimos que 80 años son tan solo 29,200 dias, aun si lograramos vivir 100 años serían solamente 36,500 dias, entonces entendimos lo que esta escritura nos dice porque si contamos nuestros días caminaremos mas sabiamente, no viviremos teniendo temor a la muerte pero si reflexionando qué estamos haciendo con el tiempo que Dios nos regala porque los días pasan muy rápido,  a veces pesamos tengo 20 años tengo una vida por delante ya planificaré, ya haré tengo tiempo, sin embargo sin darnos cuenta vemos que ya tenemos 40 años y han pasado 20 años corriendo y nuestra vida se ha pasado muy rápido, contemos nuestros días, pensemos que lo que hemos logrado este año anterior podemos esforzarnos por hacerlo este año, la juventud se pasa demasiado rápido, que un dia podamos ver hacia atrás y decir realmente mi vida ha valido la pena, he aprovechado mi tiempo, los días que Dios me ha regalado los he sabido administrar sabiamente.
Recordemos entonces en este inicio de año:
1.    Pidamos visión al Señor para definir nuestras metas y propósitos
2.    Presentemos estos planes a Dios para que sea El quien los ordene según su voluntad y los apruebe.
3.    Caminemos de acuerdo a su palabra para que nuestro caminar prospere.
4.    Y por último no pensemos algún día lo haré, contemos nuestros días, traigamos a nuestro corazón sabiduría y empecemos hoy.
Por ultimo quiero recordar una frase que hace algunos días lei que dice:
“EL pasado nos retiene y el futuro nos inquieta, por eso el presente se nos escapa”  Así que aprovechemos este año que Dios nos ha regalado!


viernes, 29 de noviembre de 2013

LA MAYORDOMIA DE NUESTROS HABITOS

Continuamos hablando de mayordomía y hoy abordaremos un tema un poco diferente pero no menos importante ya que la mayordomía abarca todas las áreas de nuestra vida, hoy hablaremos de La Mayordomía de nuestros hábitos o costumbres.
Bueno empezaremos diciendo que un habito es una costumbre o tendencia adquirido por la práctica frecuente de un acto, es una forma de comportamiento particular que se hace una forma de vida a través de realizarlo repetidamente. Los hábitos pueden ser hábitos buenos o hábitos malos y es responsabilidad nuestra desechar aquellos hábitos que hemos adquirido que no son agradables a Dios y de mejorar aquellos que tenemos que son buenos y bendicen nuestra vida.
Hay muchísimos hábitos que podemos tener en nosotros pero hoy nos enfocaremos en ser buenos mayordomos de las costumbres que podemos tener y cuáles son aquellas que la palabra de Dios nos dice que desechemos en 1ra. Tesalonicenses 5:21 dice “Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal.” Cuando venimos al Señor traemos muchos hábitos o costumbres que pueden ser malas y rápidamente vamos desechando todo aquello que puede ser pecado, pero también podemos ir conservando cosas en nosotros que no son buenas y no las vemos como tal,  por eso debemos examinar todos los hábitos o costumbres que tenemos y desechar los malos, abstenernos de todo mal como dice la palabra.
Para esto vamos a hablar de 3 consejos que nos dice la palabra de Dios acerca de los hábitos o costumbres:
1.  NO PODEMOS TEMER A DIOS Y CONTINUAR CON NUESTRAS VIEJAS COSTUMBRES:  En 2 Reyes 17:33 dice “ Temían a Jehová, y honraban a sus dioses, según la costumbre de las naciones de donde habían sido trasladados.” Esta escritura es muy clara en ese tiempo el pueblo de Israel fue llenándose de muchos moradores que temían a Dios pero seguían honrando a sus dioses según la COSTUMBRE o hábito de las naciones de las que venían.  Temer a Dios es apartarse del mal en todos los sentidos, debemos cuidar de aquellos hábitos que tenemos todavía en medio de nosotros y que están en nuestro diario vivir como una práctica habitual y que no son buenos, por ejemplo un mal hábito puede ser la mentira, podemos tener por costumbre mentir sin pensar en lo que estamos haciendo y por nada y menos decir cosas que no son ciertas, otro hábito puede ser el hablar de los demás, comentar, hablar a espaldas de otros, no podemos temer a Dios y continuar con nuestras viejas costumbres, otro mal hábito puede ser el desorden, la pereza como tumbarnos en el sofá y dejar que pasen las horas, escuchar música que no sea para El Señor o que ministre nuestro espíritu, ver cierto tipo de programas como novelas, películas de terror, cosas tan sencillas pero que si las examinamos bien las desecharemos porque no son buenas costumbres ni edifican nuestra vida.
2.  EVITEMOS PERDER LO BUENO QUE TENEMOS: En el libro de 1 Corintios 15:33 dice “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” Así como podemos tener malas costumbres, también podemos ir adquiriendo buenas costumbres o hábitos que se pueden corromper, qué es corromper? Es echar a perder algo bueno, destruir, dañar deformar… este pasaje  dice  las malas conversaciones, otra versión dice las malas compañías, para poder ser buenos administradores de nuestros hábitos debemos cuidar con quién hablamos, de qué hablamos, qué sale y entra a nuestro corazón, podemos tener buenos hábitos pero al tener una relación o una amistad con personas que no honran a Dios, poco a poco al ir hablando, compartiendo y haciendo vida con estas personas nos pueden corromper o echar a perder esos buenos hábitos que hemos aprendido, tengamos cuidado con lo que hablamos y  con quienes compartamos porque aunque nos cueste admitirlo hay un refrán que dice “ LO MALO SE PEGA”. No será de la noche a la mañana pero sutilmente iremos llamando a lo malo bueno y lo bueno malo, recordemos que en Mateo 12:35 dice “ El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón saca el bien, pero el que es malo de su maldad saca el mal” Así que cuidemos nuestras compañías y amistades para no perder aquello bueno que ya tenemos en nosotros.

3.  QUE NUESTRAS COSTUMBRES SEAN BUENAS  en el libro de Hebreos 13:5 dice “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”. La biblia cuando se refiere a una costumbre o un hábito dice que sean sin avaricia, avaricia sabemos que es el afán o deseo desordenado y excesivo de poseer riquezas para atesorarlas, entonces la palabra dice que nuestras costumbres no estén regidas por el deseo de acumular cosas o adquirir una seguridad material, sino que debe gobernar nuestra fe en un Dios que provee para nuestras necesidades. Eso nos lleva a acostumbrarnos a depender de Dios por medio de la fe, esa es una buena costumbre un hábito santo que podemos practicar y mejorar cada día.

Así que seamos buenos mayordomos de nuestros hábitos, de lo que estamos acostumbrados a hacer, la palabra dice que examinemos todo, examinar es revisar detenidamente nuestros hábitos y vayamos a la palabra de Dios para ver si estos realmente son santos y agradables delante de los ojos del Señor.

Por último les dejo con esta reflexión:
“Cuida tus pensamientos, se convertirán en palabras, cuida tus palabras que se convertirán en acciones, cuida tus acciones que se convertirán en hábitos; cuida tus hábitos, porque son tu vida; cuida tu vida porque tienes solo una”



viernes, 22 de noviembre de 2013

LA MAYORDOMIA DE NUESTROS OJOS

Continuaremos hablando del tema Mayordomía, aprender a ser buenos administradores de todo lo que Dios nos da es importante para nuestra vida como cristianos, recordemos que al  final de nuestra vida en esta tierra tendremos que dar cuenta de todo lo que Dios ha puesto en nuestras manos, no solo de nuestros bienes materiales sino de todo lo que tiene que ver con nosotros.
Hoy hablaremos de la Mayordomía de nuestros OJOS, es necesario parar por un momento en nuestro andar diario y reflexionar si  estamos siendo buenos mayordomos de nuestros ojos, qué miramos, dónde miramos, el ojo es una importante vía de comunicación para el cerebro, el cual influye grandemente en nuestras emociones y acciones, según estudios el 75% de las cosas que nuestra mente puede recordar es porque las ha visto, lo que ha entrado a nuestra mente a través de nuestros ojos.
Pero por qué son tan importantes nuestros ojos?? En Lucas 11:34 vemos que Jesús nos dice  “La lámpara del cuerpo es el ojo, cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz, pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.” Eso quiere decir que tengo que ser muy cuidadoso o cuidadosa con lo que entra por mis ojos, tenemos que estar alertas y velar porque lo que ven nuestros ojos sea de bendición para tener en nosotros luz de lo contrario dice la palabra que estaremos en tinieblas.
La palabra de Dios menciona muchas veces a nuestros ojos porque son algo importante por ejemplo habla de:
1.    El deseo de nuestros ojos, con nuestros ojos deseamos las cosas, si cuidamos lo que nuestros ojos ven, podremos evitar desear cosas que al Señor no le agradan.
Nuestros ojos reflejan nuestras emociones internas, la palabra de Dios habla de:
1.    Los ojos altivos: como dice en Proverbios 6:17 porque El Señor aborrece los ojos con altivez, orgullo y soberbia.
2.    El ojo envidioso  como dice en Proverbios 28:22 ojos que se apresuran a buscar riquezas y al no tenerlas envidian lo que otros tienen.
También con nuestros ojos expresamos nuestros sentimientos, lo que hay en nuestro corazón:
1.    Guiñar nuestros ojos Proverbios 6:13 dice que hombre malvado guiña sus ojos para expresar mentira o confabulación en contra de alguien.
2.    Cerrar nuestros ojos Proverbios 28:27 habla que el que da al pobre no tendrá pobreza, más el que cierra o aparta sus ojos del pobre no tendrá bendición.
3.    Vagar con nuestros ojos en Proverbios 17:24 dice “En el rostro del entendido aparece la sabiduría; Mas los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra”. Esto es cuando nuestros ojos miran aquí y allá sin objetivo definido, sin visión, con nuestros pensamientos en cualquier parte menos donde deberían estar.
Hoy hablaremos de 3 consejos de los muchos que El Señor nos da en Su palabra para poder ser buenos mayordomos de nuestros ojos:
1.    VEAMOS CON  ENTENDIMIENTO: Eclesiastés 2:14 dice “ El sabio tiene sus OJOS en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas” Que quiere decir esto? Que aunque nuestros ojos estén en nuestra cabeza, como es obvio,  muchas veces vemos solo por ver, pero no vemos con el entendimiento de Dios en nuestra mente, pensemos qué estoy viendo? Le agrada a Dios los  programas de televisión, imágenes, internet, tantas cosas que ahora la tecnología nos ofrece, si somos sabios veremos las cosas con entendimiento y no solo por verlas, porque de lo contrario seremos necios y a través de nuestros ojos entrarán cosas malas a nuestra vida que nos dejarán en tinieblas.
2.     MIRAR LO RECTO, LO JUSTO, LO CORRECTO  Proverbios 4:25 Dice “ Tus OJOS miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.” Que nuestros ojos puedan ver lo recto, todo aquello que sea justo, que no se aparte del camino de Dios, que nuestros ojos vean hacia adelante, que nuestra mirada no retroceda para ver el mal, ver hacia adelante es también quitar nuestros ojos del pasado y ponerlos en lo que tenemos por delante, con esperanza. Hay cosas que no podemos evitar ver, pero el problema es regresar la mirada y desear con nuestros ojos, por eso esta escritura nos dice y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante, nunca hacia atrás, no volvamos la mirada.
3.    PONER LOS OJOS EN JESUS  Hebreos 12:2dice “ puestos los Ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Dónde poner nuestros ojos? El mejor lugar es poner los ojos en Jesús, en todo lo que a El le agrade, en todo lo que El se complazca, en nada que le desagrade, poner los ojos en Jesús es quitarlos del mundo, de los defectos de los demás, poner los ojos en Jesús es fijar nuestra mirada en El y en nadie más, guardar nuestros ojos de toda contaminación.

Que nuestros ojos puedan ser una lámpara a nuestro cuerpo, a nuestra mente, que puedan expresar bendición hacia los demás, humildad y paz, que nuestros ojos puedan reflejar el amor de Dios que mora en nosotros.

Iremos siendo mejores mayordomos de nuestros ojos si:
1.    Vemos con el entendimiento de Dios en nuestra vida.
2.    Vemos los recto y hacia adelante
3.    Ponemos nuestros ojos en Jesus
Y por último recordar aquella escritura que habla de nuestros ojos para traer consuelo y paz a nuestra vida:
 Salmos 25:15: Mis OJOS están siempre hacia Jehová, Porque él sacará mis pies de la red.”


viernes, 15 de noviembre de 2013

LA MAYORDOMIA DE NUESTROS RECURSOS PERSONALES

Hoy continuaremos hablando de Mayordomía, hemos hablado ya de varias áreas en las que podemos aprender a ser buenos mayordomos y hoy tocaremos esta área de nuestra vida que son nuestros recursos personales, somos buenos administradores de todo lo que Dios nos ha dado??? Cómo están nuestros armarios, despensas y cajones??? Estamos aprovechando el espacio, ropa y recursos que Dios nos da.
Es innegable que cuando hemos entregado nuestra vida al Señor no ha sido solamente mientras estemos en la iglesia o en un ambiente cristiano, sino el ser seguidor de Cristo y su discípulo, implica un compromiso de vida en todas las áreas de nuestra vida, no podemos dejar al Señor fuera de nuestra casa, podemos invitarle para orar pero luego somos nosotros los señores de nuestras cosas y no contamos con la sabiduría de Dios para poder administrar bien todo lo que El mismo nos ha dado.
El Señor nos dice en su palabra “He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno abre la puerta entraré y cenaré con el y el conmigo”, esta cita bíblica podemos aplicarla para las personas que no tienen a Dios en su vida, pero también para los que ya conocemos al Señor podemos ver que es un caballero que entrará a nuestra vida si se lo permitimos e irá tomando control de cada área que le entreguemos, ser cristiano es una forma de vida y se debe reflejar en todo lo que hacemos y tocamos.
Así que primero veremos que los recursos son los bienes materiales, medios o por decirlo así las posesiones con las que contamos. Hoy vamos  a reflexionar en 4 consejos de la palabra de Dios que nos ayudarán a mejorar nuestra mayordomía en el área de nuestros recursos personales.
1.    LA ABUDANCIA NO ES SINONIMO DE VIDA:  En el libro de Lucas 12: 15 dice: Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” Para poder administrar bien nuestros recursos como nuestra ropa, alimentos, objetos de uso personal, debemos pedir al Señor sabiduría pensando que nuestra vida no será mas plena,feliz o completa por la cantidad de cosas que tenemos, podemos aún siendo cristianos seguir patrones del mundo que nos lleva a comprar y comprar para guardar, porque luego no hacemos uso de lo que hemos adquirido, es bueno que antes gastar el dinero que Dios nos ha dado pensemos un momento en la pregunta clave REALMENTE LO NECESITO?, y nos sorprenderemos viendo como su espíritu Santo nos habla al corazón y muchas veces la respuesta será NO, NO LO NECESITAS… lo que pasa es que tristemente muchos de nosotros buscamos a Dios en nuestras necesidades y aflicciones y no le tenemos en cuenta en las pequeñas cosas, evitemos tener abundancia de cosas  porque la vida no depende de todo lo que tenemos. Y eso nos lleva al segundo punto.
2.    NUESTRO GOZO NO DEPENDE DE LO QUE TENEMOS En 1ra. Timoteo 6:7-8 dice “porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” Todos hemos sido testigos en algún momento del nacimiento de un bebe o de la muerte de una persona y podemos ver que nada ha traido cuando nace y nada ha podido llevarse cuando Dios le ha llamado, muchas veces olvidamos que en este mundo estamos de paso y que somos seres eternos, que nuestra riqueza no debe estar en esta tierra y a veces perdemos el gozo porque no tenemos aquello que quisiéramos tener, tengo casa, tengo comida y tengo lo necesario para vivir, Dios me lo provee pero a veces queremos mas que eso y nuestra paz y gozo menguan porque quisiéramos aquello que por alguna razón Dios no ha permito que tengamos, como dice esta escritura estemos CONTENTOS con sustento y abrigo, a veces no valoramos por ejemplo la salud y nuestro corazón se entristece porque quisiéramos esto o aquello sin pensar que si tenemos hoy salud y vida, tenemos fuerzas para salir a trabajar y para poder movernos, debemos de sentirnos contentos, gozos con lo que Dios nos da
3.    NO RETENER MAS DE LO QUE ES JUSTO: Si actualmente en nuestros armarios, en nuestros muebles de casa, escritorio, cajones y despensa tenemos muchas cosas guardadas que llevan tiempo y no las usamos, la palabra de Dios nos da otro consejo para ser buenos mayordomos de nuestros bienes en el libro de  PROVERBIOS 11:24  dice “Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.” Cuando damos de lo que tenemos Dios se agrada de nosotros, no podemos retener más de lo que es justo, pero cómo podemos saber qué es o justo??? Pues nosotros mismos podremos darnos cuenta si vemos de vez en cuando y revisamos todo lo que poseemos, damos un vistazo a nuestra despensa tal vez tenemos cosas guardadas desde hace mucho tiempo o lo mas cercano tal vez tenemos mucha ropa o zapatos y tenemos nuestros armarios y cajones llenos de cosas que hace mucho tiempo que no usamos, no retengamos mas de lo que es justo, no codiciemos tener más de lo que ya sobradamente tenemos, pidamos a Dios un corazón dador y que anhela bendecir a otros. Y unido  a esto vamos a ver el ultimo consejo de hoy que encontramos en la palabra.
4.    NO NOS NEGUEMOS A HACER EL BIEN: En el libro de Proverbios 3:27 dice “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo.” La mayordomía en nosotros nos lleva a la buena administración de las pocas o muchas cosas que tenemos si tenemos poco pero suficiente podemos compartir y no negarnos a hacer el bien a suplir a otros en sus necesidades y si tenemos mucho, con mayor razón debemos mover nuestro corazón a la compasión y al deseo de dar a los demás, sin ir muy lejos ahora vemos la situación en Filipinas, REMAR está cargando un contenedor de ayuda humanitaria, podemos dar de lo mucho que tenemos en casa, a veces pensamos en quisiera tener mucho para dar mucho pero no es necesario tener tanto lo que en nuestra casa puede estar sobrando, para otros puede ser muy valioso recibirlo, asi que no nos neguemos nunca a hacer el bien. Y colaboremos!
Recordemos entonces estas cuatro reflexiones para ir siendo mejores administradores de nuestros bienes:
1.    Nuestra vida no depende de la abundancia de cosas que tengamos.
2.    Nuestro gozo, alegría y paz no debe depender de los bienes que poseemos.
3.    No retengamos en ningún lugar de nuestra casa mas de lo que es justo.
4.    No nos neguemos a hacer el bien y bendecir a otros con lo mucho o lo poco que tenemos.

 “No cierres nunca la mano; no hay modo mejor de gozar de los bienes que dándolos.”

viernes, 8 de noviembre de 2013

LA MAYORDOMIA DE NUESTRO TRABAJO

Durante varias semanas hemos estado hablando de la mayordomía de nuestra voluntad, entregar nuestra voluntad a Dios para que El ponga en nosotros el querer como el hacer.
Hoy continuaremos hablando de mayordomía, recordando siempre que nosotros somos mayordomos de todo lo que Dios nos da, administradores de la multiforme gracia de Dios, no somos dueños ni señores de nada de lo que poseemos, por esta razón debemos aprender a ser buenos mayordomos o administradores en todas la áreas de nuestra vida.
El tema de hoy es Mayordomía de nuestro trabajo…  sabemos que el trabajo es todo aquello que realizamos que implica un esfuerzo y abarca parte de nuestro tiempo, muchas personas tienen un trabajo en una empresa, en una oficina, por cuenta propia, otras personas trabajan para el Señor y forman parte de un ministerio trabajando cada día para el reino de Dios y hay otras personas que tal vez no trabajan en ningún lugar pero hacen todos los trabajos de casa y esto también implica un esfuerzo y tiempo en nuestras vidas. 

Así que no importa el trabajo que realicemos, sea un puesto muy importante con un gran salario, un puesto muy humilde y con un bajo sueldo, o si trabajamos para Dios sin cobrar ningún salario o trabajamos para nuestra familia debemos aprender a ser buenos mayordomos de ese trabajo que Dios nos da para hacer, y para ello hoy quiero reflexionar en 4 puntos que la palabra de Dios nos da, que nos pueden ayudar a ser mejores administradores de nuestro trabajo.
1.    DEBEMOS ENTREGAR NUESTRO TRABAJO A DIOS: En el Salmo127:1 nos dice “Si Jehová no edificare la casa,
En vano Trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia” Para ser buenos administradores de nuestro trabajo, como primer punto  todo nuestro esfuerzo y nuestro trabajo debemos entregarlo al Señor, ya que si El no es el fundamento de todo lo que hacemos, en vano trabajamos y nos esforzamos, si Dios no le da ese toque especial  a  todo lo que hacemos nuestro trabajo se volverá monótono y rutinario, que El Señor sea el fundamento sobre el cual vivimos, somos y nos movemos, no podemos empezar un día de trabajo sin buscar la dirección de Dios y ponernos bajo su protección. Por eso al querer ser buenos administradores o mayordomos del trabajo que realicemos lo primero es poner como fundamento al Señor para que el edifique en nosotros, para que lo que hagamos prospere y sea bendecido.

2.    HAGAMOS TODO COMO PARA EL SEÑOR: En Colosenses 3:23 diceY todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;  sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.” Otro punto importante hacer todo  de corazón,  hacer nuestro trabajo de corazón va a marcar grandemente la diferencia entre nosotros como cristianos y los que no lo son, hacer las cosas de corazón es hacerlas con voluntad, poniendo nuestro mayor esfuerzo, haciendo todo con excelencia como si fuera para El Señor, no viendo o pensando en agradar a los hombres sino a Dios.  Cuando hacemos las cosas poniendo el corazón, nuestro trabajo se vuelve agradable, damos lo mejor de nosotros mismos y no solamente lo justo, además esto nos ayuda interiormente a no sufrir por causa de no recibir grandes reconocimientos, grandes palabras o aplausos porque sabemos a quién servimos y que Dios es el que se agrada de nosotros con nuestra actitud.

3.    TRABAJAR BIEN, HACIENDO LAS COSAS BIEN: En el libro de Santiago 4:17 nos dice “ y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”, no importa el trabajo que realicemos, como dije anteriormente, lo importante es hacerlo bien, en este versículo nos exhorta el Señor a que si sabemos hacer lo bueno y no lo hacemos nos es pecado, por ejemplo si yo sé usar bien un ordenador y puedo utilizarlo diestra y habilidosamente y en mi trabajo lo hago de mala manera, por salir del paso, sin poner excelencia, eso me cuenta como pecado, sin embargo si por alguna razón yo no sé usar un ordenador y hago mi trabajo como puedo pero pongo mi mejor esfuerzo, Dios ve mi actitud, así que en esas habilidades que Dios ha puesto en nosotros para trabajar debemos ponerlas a funcionar y que nuestro trabajo sea bueno, eficiente y de calidad.
4.    DISFRUTEMOS NUESTRO TRABAJO: Otra escritura en el libro de Eclesiastés 2:24 dice “No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su TRABAJO. También he visto que esto es de la mano de Dios.” Gran parte de lo que significa nuestro trabajo para nosotros está en la actitud en la nos ponemos sobre la marcha, El Señor nos aconseja en su palabra que nuestra alma se alegre en nuestro trabajo, muchas veces pensamos el fin de semana ya viene el lunes otra vez a trabajar, pero el trabajo es una bendición, debemos alegrarnos de tener algo que hacer, sea mucho o sea poco, si trabajamos en casa sirvamos a nuestra familia con amor, con alegría, dando lo mejor de nosotros, si tenemos cargos importantes en empresas alegremos nuestro corazón y demos el cien por cien de nuestras capacidades, un consejo muy sabio que escuche una vez es que “deberíamos hacer las cosas como si fuéramos los únicos que existiéramos para hacerlas”, cuando pensamos así, nos esforzamos, no pensamos en qué otro lo hará por nosotros, en que alguien lo hará por mí, sino que pondré mi mayor esfuerzo dedicación y me alegraré con esta parte de mi vida que Dios me provisto.
Entonces recordemos estos 4 consejos que la palabra de Dios nos da para ir siendo cada vez mejor mayordomos o administradores de nuestro trabajo:
1.    Debemos entregar nuestro trabajo al Señor para que el edifique en nosotros y por medio de nosotros, Dios es el fundamento.
2.    Hagamos todo como para el Señor, de corazón y no para los hombres, quitemos nuestra mirada de los reconocimientos.
3.    Trabajemos haciendo bien las cosas, recordemos que si sabemos hacer las cosas bien y nos las hacemos estamos pecando.
4.    Disfrutemos, alegrémonos en nuestro trabajo y hagámoslo cómo si fuéramos las únicas personas que pudiéramos hacerlo para que demos lo mejor y las cosas salgan bien.
Por último quiero dejarles con esta escritura donde el mismo Jesús nos anima a trabajar y a esforzarnos:

En Juan 5:17 nos dice: “Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.”, así que ejemplo nos da el Señor.